El comunmente llamado testículo retenido o alto es una anomalía que afecta a uno de cada 30 niños recién nacidos. Los testículos se desarrollan antes del nacimiento en la cavidad abdominal para descender luego a las bolsas o escroto . Cuando uno o los dos testículos no descienden tal anomalía se conoce con el nombre de criptorquidia.
La criptorquidia es pues la falta de descenso de uno o ambos testículos al escroto o bolsa que contiene las glándulas sexuales masculinas. Estadísticamente tal anomalía se presenta en el 3-4 % de los niños nacidos a término y se hace patente durante el primer reconocimiento que el neonatólogo lleva a cabo en recién nacido.
En estos casos el testículo o testículos quedan retenidos en el abdomen o en el canal inguinal. Sin embargo la mayoría de testículos retenidos acaban por bajar espontáneamente en el transcurso de los tres primeros meses. Si a los seis meses aun no ha bajado ya no lo harán aunque hasta cumplir el año no puede considerarse esta situación como definitiva.
En ocasiones es muy frecuente que los niños mayores de un año presenten los llamados testículos retráctiles o en ascensor. Ello ocurre debido a un reflejo muscular llamado reflejo cremástérico que retrae los testículos, dando lugar a que unas veces puedan palparse en el escroto y otras veces no. En un intento de estimular estos testículos para que desciendan hacia el escroto pueden administrarse preparados hormonales que estimulan la producción de testosterona. Sin embargo parece ser que al dejar tal tratamiento hormonal los testículos vuelven a ascender. Los testículos retráctiles no requieren tratamiento quirúrgico, aunque en algunas ocasiones se deben fijar al escroto debido a la tendencia que tiene de sufrir lo que se llama Torsión Testicular, que se presenta con dolor intenso y enrojecimiento del escroto. Es una urgencia que requiere tratamiento por un Cirujano Infantil, ya sea destorsionándolo manualmente o bien mediante cirugía.
La palpación de los testículos fuera del escroto puede ser muy difícil por lo que se realiza una ecografía en la región inguinal. Es un procedimiento indoloro y no radiante a la par que muy efectivo. En algunas ocasiones, los testículos se encuentran en el abdomen por lo que se deben localizar quirúrgicamente, Esto se realiza mediante técnica laparoscópica, introduciendo una cámara de vídeo en el abdomen para visualizar el testículo e intentar el descenso hasta el escroto por la misma vía.
El tratamiento de elección de la criptorquidia es quirúrgico (orquiopexia) realizándose entre el primer y el segundo año y su objetivo es recolocar la glándula sexual en el sitio correspondiente.
OBSÉRVALO. No le ha bajado un testículo
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