
La función principal del pie es dar apoyo a nuestro organismo y dotarle de un contacto con la superficie que pisamos. En los primeros años de vida el pie esta constituido por una estructura muy flexible y cualquier tensión anormal que se ejerza sobre él puede dar lugar a sobrecargas indebidas que repercutirán sobre otros huesos. Es pues importante descubrir y corregir cualquier anomalía lo antes posible.
Ciertas deformidades al ser de carácter congénito pueden observarse inmediatamente después del nacimiento, es decir durante la primera revisión (pie zambo, talo abducto y plano) y por tanto ser tratadas de inmediato.
Sin embargo la mayoría de las deformidades son de carácter adquirido (pies cavo, valgo ,varo y equino) y desaparecen con el crecimiento o pueden corregirse mediante simples ejercicios (solo un mínimo porcentaje requiere plantillas o cirugía por mala posición congénita de algunos huesos o postura inadecuada durante la gestación).
La mayoría de los niños empiezan a caminar hacia los 13 meses, sin embargo otros no se deciden hasta los 15 o 16 meses (sin que eso sea anormal). Hay que tener en cuenta que resulta contraproducente enseñar a andar a un bebe muy precozmente ya que tanto su musculatura como su sentido del equilibrio aun no están preparados para ello.
Para ampliar información sobre este tema, visita el Knol de infanciasegura.es.
OBSÉRVALO. El pie del bebé
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