Aunque los expertos aconsejan que se retire el chupete antes de que el niño cumpla los dos años hay niños que a los tres cuatro y hasta a los cinco años se niegan a dejarlo (en estos casos es mas difícil desacostumbrarlos).
Es pues a partir de los dos años que conviene intentar que el niño abandone su uso por medio de estímulos positivos (darle a entender que ya es mayor para utilizarlo por ejemplo). Lo que no parece recomendable es hacerle prescindir del chupete bruscamente antes de uar con que cumpla los dos años (salvo que él prescinda voluntariamente) ya que entonces ,como se ha señalado anteriormente, se chuparía el dedo.
Hay que desestimar los métodos de antaño (impregnar el chupète con productos amargos, no recurrir a castigos y amenazas, etc) sino al contrario actuar con suavidad.
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